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domingo, 3 de enero de 2016

Orígenes

Ian Gay, estudiante de biología molecular, estudia el origen evolutivo del ojo en su laboratorio, donde trata de llevar a cabo un experimento para comprender mejor a la especie humana. Se trata de un joven escéptico y totalmente racional, cuyo objetivo es negar todos los argumentos del mundo espiritual no demostrables científicamente.

El ser humano necesita buscar respuestas más allá de lo tangible, pero algunos fenómenos se escapan de nuestra capacidad racional. Así, orígenes nos introduce en un intenso debate entre ciencia y espiritualidad. ¿Pueden coexistir la razón y la fe?

Romántica, intrigante y sensorial. Un filme reflexivo hecho para espíritus inquietos.

sábado, 12 de diciembre de 2015

La belleza de las cicatrices

Diciembre es mes de balance y, como cada año, cuando se acerca el final del calendario miramos en retrospectiva todo lo ocurrido en los últimos 365 días.

Estos últimos años, al hacer la requerida reflexión, me doy cuenta de que últimamente no mido el tiempo en acontecimientos, sino en aprendizaje. Están siendo años de búsqueda, autoconocimiento, aceptación, focalización y agradecimiemto. Sin haber vivido grandes cambios vitales me voy convirtiendo en una versión más definida de mi misma.

Y es que el tiempo nos moldea. Moldea nuestros gustos, intereses y hasta nuestra forma de ser, no sólo fruto de las vivencias, sino también del trabajo interior que realicemos para aprender de ellas. "El mundo nos rompe a todos, y luego algunos se hacen más fuertes en las partes rotas", dijo Ernest Hemingway. En nuestras manos está aprovechar lo vivido para reparar nuestras grietas. Esto significa trabajar nuestra resiliencia, entendida como la capacidad del ser humano para superar las adversidades, saliendo fortalecidos de ellas.

¿Pero cómo reparar las grietas en una sociedad que nos enseña a tirar lo roto, a sustituir lo viejo por lo nuevo, a rechazar lo imperfecto, evitar el error, temer al fracaso...?

En este sentido la filosofía oriental siempre nos da buenas lecciones. En Japón existe una técnica llamada Kintsugi, que consiste en reparar las fracturas de la cerámica con laca o barniz de oro. Creen que las roturas y reparaciones deben mostrarse en lugar de ocultarse, pues cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso.


           


Un planteamiento que resulta aún más interesante si lo trasladamos al terreno humano. El kintsugi nos hace reflexionar sobre la idea de afrontar las dificultades, admitiendo nuestras equivocaciones con orgullo y aceptándolas como parte natural y positiva del proceso de aprendizaje y superación. Un aprendizaje que nos lleva a alejarnos de lo establecido, liberándonos de ese peso que supone el miedo al error. Nuestras cicatrices forman parte de nuestra historia, y eso nos hace valiosos.




-Maestro, tengo el corazón partido en mil pedazos.

-Aprovecha y repártelo entre mil personas.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Nahko Bear y su música medicinal


La banda Nahko and Medicine of the people, liderada por el cantante hawaiano Nahko Bear, mueve su música alrededor del planeta para despertar a la gente, y un día cualquiera, su canción Aloha ke akua me encontró.
Cuando la escuché por primera vez, sin apenas entender la letra en inglés, ya sentí que transmitía un mensaje profundo. Su melodía, de alguna forma, penetra en tu interior con una sensibilidad que te conecta con el mundo.
Pero al conocer la letra terminó de fascinarme. Siento que cada frase me emociona aún más y me atraviesa el alma.

Esta canción me recuerda que soy un milagro hecho de partículas, parte de un todo, ciudadana del mundo. Me empuja hacia el lado donde quiero estar y donde quiero SER, junto a los que luchan porque las utopías sean una realidad, los que veneran a la Tierra, los que aman y los que mueven el mundo con humildad y respeto.

El grupo lanza en todas sus canciones un mensaje de buenos sentimientos, con la premisa de que estamos en el planeta para realizar un cambio significativo que ayude a la preservación del mismo y la convivencia de los que lo habitan. 

Hoy comparto su música para que, cuando la escuches, te preguntes: Cuál es el propósito?

Nahko, en su tema Manifesto, explica el suyo: Musical medicine, this is my healing.
Su aportación al mundo es su música. Una música inspiradora, que despierta y cura. Al ritmo de guitarra acústica, hace una llamada a nuestra conciencia con el mensaje:

Find your medicine and use it
Encuentra tu medicina y úsala

Y entonces sonrío...porque yo elegí trabajar con uno de los fármacos más poderosos: la educación.
Y tú, ¿has encontrado tu medicina?

                            

lunes, 16 de noviembre de 2015

21 días. Parte 1

“Si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”.
ALBERT EINSTEIN


Con el paso del tiempo me voy conociendo mejor y voy descubriendo qué hábitos me benefician y de cuáles debo deshacerme, buscando un estilo de vida que me haga sentir bien. Así, cada cierto tiempo planeo nuevos retos, aunque no siempre cumplo mis propósitos...¿Por qué nos cuesta tanto acostumbrarnos a hacer algo nuevo y abandonamos desmotivados nada más empezar?

Hay dos prácticas que llevo tiempo intentando convertir en hábito sin éxito, pues me cuesta mucho ser constante. Esta vez, para "obligarme" a cumplirlas he decidido dar dos pasos. Uno, escribir sobre ellas (parece que cuando conviertes los pensamientos en palabras estos cobran más importancia), y dos, comenzar un reto online.

El primero de los nuevos hábitos que me propongo es MEDITAR.

¿Qué es la meditación? 
La meditación es un estado de relajación y tranquilidad en el que se suprime toda actividad física y mental. 
Se trata de un momento en el que nos convertimos en plenos observadores de nosotros mismos, un momento para parar el ruido, ser conscientes y aprender a ESTAR. Lo que la meditación  busca no es más que enfocarnos en el "aquí" y el "ahora".

¿ Por qué meditar? 
Normalmente nos preocupamos de cuidarnos por fuera, olvidando lo importante que es hacerlo también por dentro. El actual concepto de salud holística o global considera al ser humano como un ser total en el que todas sus dimensiones conviven de manera integrada. Salud no es sólo ausencia de enfermedad, sino la armonía entre lo físico, mental, social, emocional y espiritual. Sabemos que una mala salud emocional (ansiedad, estrés...) puede debilitar nuestro sistema inmune provocando una enfermedad física. Por lo tanto, debemos mantener en equilibrio y armonía los diferentes elementos que componen nuestro bienestar.

                     

A nivel físico, la meditación disminuye la presión sanguínea, mejora el sistema inmunológico y aumenta la producción de serotonina, mejorando el humor y el comportamiento. A nivel emocional, aumenta la creatividad, la paz mental, desarrolla la intuición y disminuye los niveles de estrés y ansiedad.
Si la practicamos regularmente, iremos notando cómo nuestra energía se equilibra y mejora nuestra armonía interna. ¡Con tantos beneficios merece la pena intentarlo!

¿Cómo meditar?
Se recomienda buscar un lugar tranquilo y tener una postura cómoda para iniciar la práctica. Es habitual colocarse en posición "flor de loto" (sentados con las piernas cruzadas) colocando el mudra chin con los dedos (uniendo índice y pulgar), pero lo cierto es que puede practicarse con cualquier otra posición. Para lograr ese ambiente relajante, podemos ayudarnos de elementos como una varilla de incienso, una vela, ruidos blancos (son los sonidos de la naturaleza: lluvia, olas del mar, viento, pájaros), música que utilice sonidos de mantras, etc.

Ahora, cerramos los ojos y nos centramos en nuestra respiración. La respiración profunda nos ayuda a relajarnos, oxigenar la sangre y eliminar toxinas.

Suele ocurrir que miles de pensamientos acuden a nuestra mente en ese momento y esta es la causa por la que muchos abandonan creyendo que no saben hacerlo bien. ¡Paciencia! Esto es normal. 
Lo que debemos hacer es dejar que ese pensamiento entre, reconocerlo y dejarlo ir sin que perdure demasiado tiempo en nuestra mente. Sin preocupaciones. Un truco para recuperar la concentración es contar del 1 al 10 mientras respiramos. Inspiro 1, espiro 2....
Con la práctica, iremos notando cómo el flujo de pensamientos disminuye y vamos logrando un silencio interior. 



¿Cuánto dura una meditación? 
¡El que quieras! La clave está en hacerlo regularmente. Puedes empezar por 1 minuto y poco a poco ir aumentando el tiempo.

       

¿Cómo haré de la meditación un hábito?
Para intentar convertir esta práctica en una rutina, me propongo un reto de 21 días.
¿Y por qué 21? 
Dicen los expertos que se necesitan exactamente 21 días para cambiar o generar un nuevo hábito. Este es el tiempo que tarda nuestro subconsciente en integrar el cambio a nuestro día a día para que esta nueva rutina comience a repetirse de forma automática.

Los retos de 21 días del médico y escritor hindú Deepak Chopra, tienen miles de seguidores en todo el mundo. Son gratuitos y ahora también los hay en castellano. (Puedes acceder a su página web desde aquí.)

No creo que sea necesario utilizar uno de estos programas para iniciarse en esta práctica, pues hoy en día hay muchísimas meditaciones gratis en internet y seguro que en tu ciudad hay algún centro donde realicen sesiones guiadas. Pero el método de Chopra me pareció una forma original de poner en marcha este desafío! Creo que es el empujón que me hace falta para no "saltarme" ninguno de los 21 días.
Eché un vistazo en su página web y vi que el próximo reto comenzaba el 16 de noviembre, así que no dudé en registrarme. Hoy es 16, así que mi reto empieza........¡YAAAAAAA!

“A donde quiera que vayamos en medio del movimiento y la actividad, llevemos con nosotros la quietud. De esa manera, el movimiento caótico que nos rodea jamás nos ocultará la puerta de acceso al manantial de creatividad, al campo de la potencialidad pura.”
Deepak Chopra

lunes, 9 de noviembre de 2015

Insatisfacción crónica

Había una vez un cortador de piedra que no estaba satisfecho consigo mismo y con su posición en la vida.

 Un día pasó por la casa de un rico mercader. A través del portón abierto, vio muchas riquezas y visitas importantes. “¡Qué poderoso debe ser ese mercader!” pensó el cortador de piedras. Se puso muy envidioso y deseó poder ser como el mercader.

Para su sorpresa, repentinamente se transformó en mercader, disfrutando más lujos y poder que los que jamás pudo imaginar, pero era envidiado y detestado por aquellos con menor riqueza que él. 


Pronto un alto oficial pasó por allí, llevado en andas en un trono, acompañado por lacayos y escoltado por soldados sonando gongs. Todos, sin importar su riqueza, tenían que inclinarse ante la procesión.
“¡Qué poderoso es ese oficial!” pensó. “¡Quisiera ser un alto oficial!”

Entonces se transformó en un alto oficial llevado a todos lados en andas en su adornado trono, temido y odiado por toda la gente de los alrededores. Era un caluroso día de verano, por lo tanto el oficial se sentía muy incómodo en el trono. Miró al sol en lo alto. El sol brillaba orgulloso en el cielo, inmutable ante su presencia.
 “¡Qué poderoso es el sol!” pensó. “¡Desearía ser el sol!”

Entonces se transformó en el sol, brillando con fuerza sobre todo el mundo, abrasando los campos, insultado por granjeros y trabajadores. Pero una enorme nube negra se movió entre el y la tierra, como para que su luz no pudiera brillar sobre todos ahí abajo. “¡Qué poderosa es esa nube de tormenta!” pensó. “¡Desearía ser una nube!”

Entonces se convirtió en una nube, inundando los campos y poblados, escuchando los gritos que todos le proferían. Pero pronto encontró que era alejada por alguna fuerza poderosa, y se dio cuenta que era el viento.

 “¡Qué poderoso que es!” pensó. “¡Desearía ser el viento!”

Entonces se convirtió en el viento, volando tejas de los techos de las casas, sacando árboles de raíz, temido y odiado por todos. Pero después de un rato arrasó contra algo que no se movía, sin importar la fuerza que hiciera al soplar. Una enorme roca.
 “¡Qué poderosa es esa roca!” pensó. ¡Quisiera ser una roca!”

Entonces se convirtió en una piedra, más poderosa que cualquier otra cosa en el mundo. Pero cuando estaba allí, escuchó el sonido de un martillo golpeando un cincel sobre la dura superficie, y sintió que lo estaban cambiando. “¿Qué puede ser mas poderoso que la roca?” pensó.
Miró y vio delante de sí la figura del cortador de piedra.

jueves, 15 de octubre de 2015

La negra tiene tumbao

Os presento a algunas de las voces femeninas que escucho últimamente.
No son las únicas, pero son las que hoy quiero destacar por su estilo, talento y carisma. Por sus voces cálidas y personales.
Son atractivas, magnéticas... Y las cinco tienen algo en común: son negras.

La primera es Ayo. Su nombre significa alegría, como la energía que desprenden sus actuaciones.
Aunque nació en Alemania, sus raíces nigerianas quedan reflejadas en su música, una mezcla de soul, folk y reggae.
Te recomiendo temas como Down on my knees, Life is real, Fire.




Asa. Nació en París, pero a los dos años regresó con su familia a su Nigeria natal, y nunca olvida sus raíces. Defiende que África tiene lo que le falta a los países ricos: la amistad, la solidaridad y la sonrisa. Desde pequeña supo que "tiene algo que decir", por eso utiliza sus canciones como crítica social. ¿Quieres escuchar su música? Puedes empezar por Fire on the mountain o Jailer.




Irma es una cantante original de Camerún asentada en Francia que empezó subiendo sus temas a Youtube hace pocos años. Su mayor éxito fue la pegadiza I know, pero te animo a escuchar también Hear me outMr. Love o Save me.



Imany. Nació en una ciudad cercana a Marsella, hija de inmigrantes de las islas Comoras, un archipiélago paradisíaco en la costa este africana. Afirma que le ha influenciado más la música norteamericana que la africana, aunque algunas de sus canciones incluyen letras cantadas en comorense. Me quedo con You will never know y Take care.



Por último, Soha es una cantante franco-latina nacida en Marsella. Descendiente de argelinos llegados al Sahara varias generaciones atrás desde el Sudán, Soha siente como propio el ingrediente africano de la música latina. Destaco Mil pasos, Tourbillón y Cafe bleu.




Y es que África es tierra de música.  Será por eso que las negras tienen tumbao.